Beatriz González, la destacada artista santandereana que marcó el arte colombiano contemporáneo, falleció a los 94 años.
En sus obras combinó el pop art con la crítica social, abordando temas que van desde la vida cotidiana hasta la historia y los conflictos de Colombia. González trabajó con pintura, dibujo, grabado y escultura, con un lenguaje propio que hizo de su obra un referente para la comprensión del arte moderno en el país.
González desarrolló un papel importante como educadora y promotora del arte colombiano, apoyando la formación de nuevas generaciones de artistas y contribuyendo a fortalecer la cultura visual del país. Sus exposiciones se realizaron tanto en Colombia como en importantes museos internacionales, consolidando su posición como una de las voces más influyentes del arte contemporáneo latinoamericano.
Su legado
Su obra se desarrolló a lo largo de cinco décadas, y se encuentra presente en museos, colecciones públicas y privadas, y sigue siendo una referencia para investigadores, estudiantes y críticos de arte.
Según su biografía que se puede compartir en la página del Banco de la República, la artista nacida en Bucaramanga en 1932, fue la tercera hija de Clementina Aranda Mantilla y Valentín González Rangel.
En 1956 comenzó sus estudios en arquitectura, carrera que a la postre dejó, y en 1958 regresó a Bucaramanga, donde trabajó haciendo decoraciones para vitrinas y escenografías para desfiles.
Regresó a Bogotá en 1959 para tomar un curso en la Universidad de América sobre “El Renacimiento en Italia”, dictado por Marta Traba. Ese mismo año se matriculó en el programa de Bellas Artes de la Universidad de los Andes, con el interés de convertirse en diseñadora gráfica. Durante su paso por esta institución, recibió distintas influencias de artistas y críticos como Juan Antonio Roda, Marta Traba y Ramón de Zubiría.
La triste noticia de su fallecimiento a los 94 años, fue dada a conocer por su familia.

