Efectivos de la Policía Nacional capturaron en San Gil, Santander, a uno de los presuntos responsables de un intento de hurto por clonación de tarjetas bancarias, en la suma de 8 millones de pesos.
El hecho asociado a la modalidad “skimming”, lo que sería la instalación de dispositivos electrónicos en cajeros automáticos para apropiarse de claves y así acceder a las cuentas de las víctimas de hurto, tuvo como protagonista afectada a una mujer.
Todo comenzó cuando la mujer en cuestión, se acercó a un cajero de la entidad bancaria Davivienda, con el fin de extraer dinero pero se vio imposibilitada pues no podía extraer el efectivo pese a ingresar al caejero de modo correcto tanto la tarjeta como su contraseña.
De acuerdo a especialistas policiales en la materia, este problema era provocado de manera intencional por los delincuentes, quienes utilizaron aparatos tecnológicos para interferir en la legítima transacción, con lo cual obtenian de este modo, los datos de las tarjetas con sus contraseñas, a fin de duplicar las tarjetas de sus víctimas para luego, ya retira la frustrada víctima del cajero, proceder en soledad a vaciar el dinero de los cajeros, como si se tratara de dinero propio.
La pista se inició cuando uno de los implicados se dirigió a un reconocido centro comercial de San Gil, desde donde intentó extraer el dinero con la tarjeta falsificada.
En dicho lugar, y como se pudo ver luego en los videos de las cámaras de seguridad, el maleante fue sorprendido por un familiar de la víctima, quien lo confrontó e intentó reducirlo, pero el hombre huyó, cruzó la calle y escapó en un carro que lo estaba esperando.
Gracias a la alerta inmediata, la activación de planes de búsqueda, el cierre de vías y el análisis de las cámaras de seguridad del municipio, las autoridades lograron identificar el automóvil en el cual huyó el delincuente, para luego capturarlo en la vía que conduce de San Gil hacia El Socorro.
El hombre, al momento de su detención, llevaba elementos materiales probatorios como celulares, tarjetas bancarias y documentos de identidad, quedando así a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
“La banda tecnológica para el delito”, estaría compuesta, se presume, al menos por tres personas especializadas en manipular cajeros ubicados en el sector céntrico de San Gil.
Las investigaciones continúan con el propósito de localizar y judicializar a los otros dos sujetos que habrían participado de este y otros hechos delictivos en la capital turística de Santander.
